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martes, 14 de julio de 2015

LOS GRITOS DEL PASADO 1

Hola, voy a escribir la crítica sobre este libro de Camella Lackberg.
Este libro no decepciona nada tras leer el anterior. Camilla Lackberg nos vuelve a sorprender con esta interesante y misteriosa trama en la que queda sólo un cabo sin importancia para el caso ya resuelto, pero nosotros, los lectores, tenemos ventaja en ello ya que la autora nos lo revela para no dejarnos comiéndonos las uñas.
En este libro, un niño encuentra el cadáver de una mujer con un bolso rojo como prenda (estaba totalmente desnuda). La policía, al retirar el cadáver, descubre que debajo hay muchos huesos y pueden pertenecer a dos personas más pero los huesos son antiguos. Cuando el forense les dice que los huesos pertenecen a Siv y Mona, dos chicas que desaparecieron en el año 1979, saltan las alarmas. También la otra chica alemana, Tanja, ha sido asesinada de la misma manera que las otras dos y tienen que descubrir por qué el asesino ha tardado 24 años en volver a matar.
La forma de matarlas es espeluznante: las partía los huesos en determinados puntos  y las hacía cortes. Las 3 tenían las mismas marcas en los mismos sitios. Siguen descubriendo cosas y les informan a los padres de las muchachas desaparecidas en el 79 que las han encontrado.
El padre de Mona es más simpático y da más pena, sobre todo cuando se echa la siesta y ve al final de un túnel a su mujer e hija muertas. Sin embargo, la madre de Siv, en cambio, se alegra de que por fin se haya encontrado a su hija pero solo por ser el centro de atención de sus amigas, esta mujer es despreciable a mis ojos y me cae mal ya que manda a su nieta con su padre a Alemania y después, cuando la niña tenía 6 años, la informa de que había muerto.
También, más adelante, descubren que Tanja es, en realidad, la hija de Siv que fue a seguir las pistas de su madre y, por cómo terminó la pobre chica, se conoce que llegó hasta el asesino. La policía se queda atónita ante este dato y el padre de la joven les explica que lo hizo para no tener que seguir recibiendo llamadas telefónicas de la madre de Siv ya que le exigía una paga por haber estado cuidando de la niña hasta los 4 años (la mujer lo ve lógico, cuando eso es de ser mala persona, a mi entendimiento).
Cuando avanza más el libro, raptan a otra joven, Jenny y vemos que todas las pistas conducen a la familia Hult por lo que tienen que estar implicados de alguna manera. Los policías necesitan ADN de cualquier sospechoso que tengan para ver si coincide o no con el esperma hallado en el cuerpo de Tanja. Cuando empiezan a hacer investigaciones, exhuman el cuerpo de Johannes (se suicidó en el 79 ya que lo acusaron de asesino y, por lo que se ve, no es así) y descubren que murió a causa de un golpe en la cabeza con un objeto punzante y que tenía otro golpe en la mandíbula. Así que, como comprobaron si era o no Johannes Hult, la prueba de ADN señaló que el asesino de Tanja era pariente de Johannes, así que la policía se apresuró a sacarles muestras de sangre a todos los miembros de la familia Hult.

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